Esta Institución Educativa surge desde la visión de la iglesia Evangélica Cristiana, con el propósito de dar a conocer el Reino de Dios, bendecir a las familias e influir con valores cristianos a la comunidad.

Estos valores y principios de vida que se desprenden de la Palabra de Dios, la Biblia, son nuestro fundamento: la Verdad, la Justicia, el Compromiso, la Tolerancia, la Responsabilidad, la Honestidad, la Generosidad, el Compañerismo, la Solidaridad y el Respeto. Por tal motivo, todos los estudiantes reciben diariamente por parte de sus docentes y autoridades espirituales  del colegio, una reflexión bíblica y comparten un tiempo de oración.  Proponemos un plan de enseñanza integral que abarque los aspectos intelectual, físico, social y espiritual, considerando los lineamientos generales previstos en el Diseño Curricular de la Ciudad de Córdoba.

Nuestros pilares: una enseñanza de calidad; un aprendizaje significativo; el diálogo como medio de resolución de conflictos; el respeto por la diversidad; la alegría y  una buena predisposición para la tarea diaria; la formación de un pensamiento crítico; el descubrimiento y desarrollo de habilidades, actitudes y aptitudes para vivir e influir como personas de bien en la sociedad; la valoración y respeto por las normas de convivencia, dentro y fuera de la escuela.

Entendemos que para alcanzar esta visión, es necesaria la participación activa de todos los miembros de la Comunidad Educativa: equipo directivo, docentes y demás personal de la escuela, padres y alumnos.

 

OBJETIVOS INSTITUCIONALES

Que el estudiante:

 

Practique progresivamente actitudes cristianas en el medio en su vida cotidiana. Interactúe poniendo de manifiesto sentimientos de lealtad, respeto y colaboración con sus pares y adultos en el ámbito de la comunidad escolar, con proyección al área local y  nacional. ( Mateo 12:30-31)

Sea capaz de considerar el error como un elemento de aprendizaje y medio de superación.

Desarrolle actitudes de tolerancia ante las diferencias, creciendo en la capacidad de aceptar lo diverso.

Consolide su capacidad para tomar decisiones personales sobre el aprovechamiento de las técnicas, recursos y procedimientos.

Evalúe sus propios aprendizajes, no sólo para detectar dificultades o puntos a corregir, sino para mirar el proceso como algo propio, personal.

 

FUNDAMENTO

 

Considerando que el motivo de la educación es el hombre, vamos a avanzar desde él, para exponer las bases de la comprensión pedagógica del Colegio Cristiano Evangélico William C Morris. El punto de partida se establece en el Génesis. Aunque el relato no implica un diseño pedagógico, lo sitúa. Estos son los tres aspectos destacados:

 

Cuando el hombre fue creado por Dios se inició la primera relación importante. Con este hecho se originó el primer motivo educacional: conocer a Dios.

Al encomendársele al hombre el privilegio de administrar el entorno creado, comenzó una segunda relación destacada. El mundo  recién creado, fue el segundo campo del programa educacional.

La creación de la sociedad humana a partir del matrimonio (hombre-mujer Génesis2:22-25) dio origen a la tercera relación significativa: el hombre con su prójimo. Esta abrió el aprendizaje a la esfera de los estatutos de la existencia humana.

Estos ámbitos educacionales fueron vinculantes, activos, concretos. Implicaron el desarrollo armónico de las capacidades físicas, mentales y espirituales.

El mismo texto bíblico también enuncia la potencial contingencia. El ser humano creado a imagen de Dios tenía, a diferencia del resto de la creación, una capacidad similar a la de su Hacedor: la capacidad de pensar y hacer. El privilegio del libre albedrío  puso al hombre en un plano de responsabilidad particular. En ejercicio de su voluntad, podía obedecer o no, los estatutos de su propia existencia. La continuidad de la vida estaba disponible, a cambio del mantenimiento de los MANDAMIENTOS que la hacían posible. Pero la desobediencia a las leyes bíblicas da lugar a la corrupción. Profanados los vínculos con Dios, con el entorno y con el prójimo, las personas sufrieron un deterioro paulatino y creciente, lo que concluiría con la muerte como consecuencia.

 Ahora, el proceso de la educación debió incorporar, además, estrategias de recuperación. Estas debían facilitar la restauración de las capacidades originales (físicas, mentales y espirituales), como así también la recuperación de las relaciones degradadas (con Dios, con el entorno natural y con el prójimo).

Todas las áreas se vinculan. Las tres mayores apuntan a las relaciones que deben ser renovadas en el proyecto de recuperación humana. Desde la perspectiva de las relaciones, el ideario escolar institucional diseña, entonces, tres espacios curriculares fundamentales:

La restauración del vínculo del hombre con Dios por medio de Jesucristo: la formación religiosa.

 La restauración del vínculo del hombre con el entorno: las ciencias naturales.

La restauración del vínculo del hombre con el prójimo: las ciencias sociales.

Estos tres espacios curriculares son interdependientes. Tres áreas, pero un propósito: el rescate de las capacidades corporales, intelectuales y espirituales. (Pr. 2:6-7)

 

MISIÓN

 

La Misión del   Colegio  Cristiano Evangélico William C Morris  se   funda   en   formar   hombres   y   mujeres   desde   una cosmovisión   cristiana   del   mundo,   de   la   vida   y   de   la   educación   a   través   de   docentes comprometidos, transformadores de la realidad en la que les toca actuar. Hoy, la misión que esta institución posee es abrir los ojos sobre una realidad que está permeando los distintos espacios sociales, políticos, económicos y también educativos, como lo es la perspectiva de género. Desde  esta  misma  perspectiva,  género no  es  utilizado como  sinónimo  de sexo (masculino/femenino) ni a una realidad biológica que nos define como hombres y mujeres. Esto significa que ya no existirían dos sexos sino varios “géneros” asumiendo una libertad cultural absoluta de acuerdo a la cantidad de roles definidos a través de la historia.

Estos  conceptos se están afirmando en nuestra sociedad y en nuestras  escuelas de una manera subliminal con la pretensión de llevar a los niños desde el jardín de infantes a definir más allá de su naturaleza biológica ser mujer y/o varón, y que desde los primeros años puedan optar por el género que crean que los define sexualmente. Esta perspectiva se trata de sostener a través de la Ley de Educación Sexual Nº 26.150 y leyes provinciales.

Como cristianos sostenemos:

La educación sexual es una necesidad básica en la formación integral de niños y adolescentes.   No   significa   únicamente   impartir   conocimientos   acerca   del   sexo   y   la sexualidad,   sino   implica   fundamentalmente   tener   una   concepción   antropológica, filosófica y ética del hombre.

El enfoque de la educación sexual a enseñar a los niños y adolescentes deberá ser integradora y personalista, cuyo objetivo se base en el desarrollo de la capacidad de amar, de comprometerse responsablemente, capaz de entregarse a otra persona a una tarea en común, formar una familia en una paternidad responsable. Se lo formará en valores, los cuales responden a la necesidad de verdad, de bien y de belleza que tiene el hombre en su naturaleza posibilitándole buscar una perfección individual y social.

En cuanto al sentido de la libertad, es enseñar que la libertad no es “hacer lo que quiero”. Ser libre –como facultad distintiva del ser humano –significa tener la posibilidad de elegir entre varias opciones. La adolescencia como “edad de las decisiones” es una etapa  de   elecciones.  El   concepto  de   “elección”   va   ligado   al   de  “responsabilidad”   y “compromiso”,   es   una   toma   de   decisiones   que   tiene   en   cuenta   las   consecuencias personales de comportamiento.

Lograr un identidad sexual es fundamental para el equilibro emocional y su rol como persona  –como lo  expresa  la Ley  Federal  de  Educación  en   el  bloque persona:  “los contenidos referidos a la vida afectiva pretenden contribuir y explicar lo que se siente…y la  afirmación  de   la   identidad  sexual   y  su  relación  con   los  roles  sexuales   y  con  la orientación hacia el amor.” De acuerdo a la Ley Natural y a la concepción Cristiana la unión entre un hombre y una mujer representa la única acepción del matrimonio, por ello   es   que   la   redefinición   arbitraria   de   una   genuina   unión   conyugal   traerá necesariamente, profundas y graves consecuencias en nuestra sociedad. El niño de hoy y de siempre necesita del amor del padre y de la madre para la sana formación de su personalidad y para identificarse como hombre y mujer.

 

VISIÓN

 

La escuela que deseamos crear.

Se procura formar mejores personas, movidos por el amor a Dios y a las personas, a través del  poder transformador del evangelio y un encuentro personal con Cristo, es decir, que sea formada en ellos la imagen  de Cristo, de modo tal que puedan afectar y transformar la sociedad en la cual   viven. Pueda crecer y desarrollarse apropiadamente en lo espiritual, académico y social.

Naradowsky señala que: “la pedagogía moderna propone complejos dispositivos de alianza entre la institución escolar y la familia”.  Esta institución procura como uno de sus fines, la transmisión  de  saberes, “conocimientos científicos”, “académicos” y sociales  útiles,   “que preparen para la vida”  desde una cosmovisión cristiana.

Concebimos al hombre como ser trascendente, creado por Dios y susceptible de recibir una educación integral y armónica, para ejercitar una libertad responsable.

Creemos que la educación y la redención se unen en su esfuerzo por restaurar al hombre la plenitud de su ser original en armoniosa relación con Dios.

Consideramos a los padres los primeros responsables de la educación de sus hijos, la cual va más allá de la elección de un centro educativo e involucra el compromiso de una labor conjunta entre padres y docentes.

Creemos en la necesidad de educar para la integración familiar y social, estimulando la responsabilidad del individuo a fin de favorecer la adaptación del individuo al medio.

Reconocemos la dignidad del trabajo manual tanto como la del trabajo intelectual.

Concebimos como fundamental el conservar, acrecentar y transmitir la cultura universal con sentido crítico, afirmando los valores nacionales y cristianos.

Aspiramos a que cada miembro de la comunidad educativa haga propios los ideales que sostiene nuestro Colegio.

Jerarquizar la tarea docente.

 

IDENTIDAD INSTITUCIONAL

 

Metas.

 

A partir de lo enunciado tenemos como expectativas inseparables el desarrollo  espiritual y los mejores logros académicos, como herramientas para esta vida.

Desafiar al estudiante a que el ser cristiano sea un estilo de vida.

Integrar la fe y el aprendizaje.

Guiar a los estudiantes en la elaboración de proyectos de vida que contemplen la integración   a   la   sociedad   como   personas   responsables,   solidarias,   mediante conocimientos significativos y socialmente válidos.

Garantizar una sólida formación para estudios superiores desarrollando capacidades permanentes de aprendizajes.

Orientarlos   hacia   distintos   campos   del   mundo   del   trabajo   a   partir   de   sus posibilidades. (Pr. 23:12, 23. Pr. 22:17))

Docentes.

 

El equipo de docentes de la escuela es el ingrediente más importante; su visión del mundo condiciona la visión del estudiante.

Jesús es el mejor ejemplo del poder del maestro en la vida del estudiante.

Una escuela no será más de lo que son sus formadores, porque ellos impactan de una manera duradera en la vida de los estudiantes.

 

E- Mail: info.williamcmorris@gmail.com  // Dirección: José de Calasanz 144  (córdoba-Argentina) // Teléfono: 0351-4232972//0351- 4239991